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24
abril 2008

Por:
Olallo Rubio
Bobby B. publicó en Matchflick un artículo titulado
The greatest five seconds in movie history (los cinco segundos más
grandes de la historia del cine).
El
autor abre con la famosa cita: “Luke, I am your father”,
y asegura que no ha habido ni habrá otro momento tan impactante
en la historia de la cinematografía universal, como la revelación
de Darth Vader en The Empire strikes back. El episodio V de la trilogía
de Star Wars es responsable de la tradición hollywoodense
del blockbuster de verano. ¿Fue el primero? No. Gone With
the Wind, The Sound of Music y El Padrino atrajeron a las masas
en su momento. Pero después llegaron Tiburón y Star
Wars para cambiar el juego completamente. Esto se explica muy bien
en un gran documental titulado Easy Riders and Raging Bulls (basado
en el libro de Peter Biskind que lleva el mismo nombre). La cinta
de Spielberg donde mostraba su genialidad como director y la primera
entrega de Star Wars fueron grandes fenómenos comerciales,
pero lo más importante es que ambos fueron inesperados. La
realidad estadunidense en los setenta no era muy grata. La injustificada
participación en una guerra, un presidente renunció
después de ser acusado de espionaje, los símbolos
de la esperanza que una década antes habían iluminado
a ciertos segmentos de la sociedad habían sido asesinados:
Martin Luther King, Che Guevara, Bobby Kennedy, y los movimientos
por los derechos civiles de los afroamericanos, mujeres y homosexuales,
fueron aplastados por una nueva generación caracterizada
por el egoísmo. Las películas setenteras reflejaban
ese periodo: Chinatown, The French Connection, Taxi Driver, Dog
Day Afternoon, The Deer Hunter, El Exorcista y El Padrino. Cintas
que generalmente mostraban una realidad cruda y compleja.
Hacía
falta un cine infantil que sirviera como un escape. El cuento de
hadas intergaláctico era una combinación de las tradiciones
literarias y mitológicas de Joseph Campbell, el cine western
y las series de Flash Gordon. Como lo hemos mencionado previamente
en este espacio, ni Marcia Lucas, la esposa del creador de la guerra
de las galaxias, le tenía fe al proyecto de su marido. Era
difícil creer que una película con esas características
se convertiría en el fenómeno cinematográfico
más grande de la historia, pero las sacudidas más
intensas casi siempre son inesperadas. ¿Cuántos fans
del rock vieron venir a Nirvana? En un periodo dominado por bandas
como Guns N’Roses nadie pensaba que un trío proveniente
de un pueblo en Washington D.C., muy lejos de Los Ángeles,
encabezado por un vocalista abiertamente depresivo, iba a provocar
un cambio profundo en las tendencias culturales de la música.
Star
Wars, una cinta donde las más grandes estrellas eran un par
de robots, cambió la operación de la industria del
cine, y obviamente su secuela arrasó con todo. En 1980, millones
de personas alrededor del mundo corrieron a ver Empire strikes back.
En ese momento se comprobó que Star Wars no había
sido un simple accidente.
Articulo
de exonline.com.mx
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