Era
una noche fría en la Ciudad de México, todo
lucía lo suficientemente obscuro como para asustar
a cualquiera. Pero yo estaba tranquilo, aún sabiendo
que tenía que dirigirme hasta el Zócalo de la
Ciudad, porque se me había informado que hoy conocería
a mi Maestro Jedi en aquél lugar, al Maestro con el
que compartiría aventuras, el que me enseñaría
mas sobre la Fuerza, el que me ayudaría a crecer en
muchos aspectos para mejorarme, no equivocarme e ir al Lado
Oscuro. Así que bajé y tomé el metro
y me bajé de un vagón para irme a otro y así
hasta llegar al centro de ésta Ciudad. Ya saben que
cansado es hacer éste tipo de viajes, pero por la noche
lucía algo mas tranquilo.
Yo
llevaba mi túnica, que era algo obligatorio cuando
estaba en entrenamiento Jedi, a veces era algo incómodo
usarla, pero ya me he ido acostumbrando a todo eso.
Iba
caminando por las calles del Centro, porque decidí
bajarme unas estaciones antes para seguir a pie mi camino
hasta el Zócalo. Iba caminando directo al Zócalo
cuando sentí que alguien me seguía, volteé
a ver disimuladamente logrando ver a tres hombres con gorras
siguiéndome, desde luego que traté de perderlos,
pero cada vez era mas obvio que éstos me estaban siguiendo.
Sentí miedo, y no digo que no, sentí miedo porque
era yo sólo contra esos tres hombres, hombres que se
veían mas altos y fuertes que yo, pero en ese momento
algo pasó por mi cabeza y decidí parar de caminar.
Los
hombres siguieron caminando y sólo dos pasaron junto
a mi, siguieron caminando hasta que los perdí de vista,
pero al voltearme vi al otro hombre, estaba parado a unos
metros de mi, me estaba observando.
En menos de lo que puedo contarles, el hombre sacó
una pistola y me apuntó a la pierna, por suerte puede
saltar a un lado en una especie de maroma para evitar una
lesión. En ese momento yo sabía que el hombre
trataba de lastimarme para asaltarme, asi que no tardé
en reaccionar y saqué mi espada láser, el hombre
asustado decidió correr y ya no hacerme daño.
Estaba
contento porque no me sentía preparado a usar mi espada
láser, cuando de pronto......De pronto todo fue confuso,
estaba tirado en la banqueta y solo observando algunas sombras
escuchaba risas, parecían los mismos tres hombres que
había visto. ¿Cómo era posible no haber
sentido la presencia de los otros dos? Seguramente al descuidarme
me golpearon la cabeza o algo.
-¿Y
qué hace un payaso vestido así a éstas
horas?
Tratando
de mirar al que me hablaba apenas pude verle la cara, y con
una seria mirada se vió contestando
-¿No
nos lo vas a decir? ¿Quiéres que te matemos
así?
-El
chico no quiere molestarlos - decía alguien al otro
lado de la calle.
En
realidad era también ya un adulto con una túnica.
¿Era ese mi maestro? Dos de los tres hombres que me
amenazaban se dirigieron a él con un par de macanas,
pero él empuñó una espada láser
color verde y de inmediato les cortó las macanas. Entonces
uno sólo le disparó pero el movimiento del hombre
con la espada láser fué más rápido
y decidió cortarle un dedo al agresor. El dolor era
intenso, puesto que su grito se podía escuchar a lo
largo y ancho de todo el centro, así decidieron correr
los tres hombres y el hombre con la espada láser se
me acercó. Dándome una mano para levantarme
guardó su espada láser y me preguntó
si estaba bien.
-Si,
muchas gracias Maestro....
-Luas-Mun,
Maestro Luas-Mun
Continuará...
Por Jedi Padawan Ki’Ke.
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