Luas-Mun,
ése era el nombre de aquél hombre que portaba
espada láser. El sería mi Maestro, él
sería quien me seguiría enseñando, quien
me vigilaría en todo momento para no caer en tentación
del Lado Oscuro. ¿Pero quién era éste
hombre que nunca había oido mencionar? Era mucha mi
intriga, y es que normalmente uno reconocía a su Maestro
Jedi, ya que en los Archivos Jedi del Templo se encontraba
una enorme placa con los nombres de aquellos Maestros acreditados
para entrenar a los Padawan.
Luas-Mun no era un nombre que apareciera y empecé a
dudar si el misterioso Luas-Mun en realidad sería un
Sith.
-
Maestro, no se como hacerle ésta pregunta.
-
Piénsalo bien Ki'Ke. Muchas veces nos remitimos a lo
que uno ve con los ojos, esa es una lección que ya
conocías y no debería repetir.
-
Lo siento Maestro, pero...
-
No hay "pero", mi joven Padawan.
Parecía
que mi duda crecía a cada momento, pero no sabía
entonces cómo explicarle que mi duda era mas que sólo
guiarme por mis ojos, pues yo sabía que si no aparecía
en aquella placa podía ser un impostor.
-
Usted no es mi Maestro, usted es un Sith.
Y en ese momento saqué mi espada láser y en
posición de ataque me le puse de frente. Luas-Mun parecía
ignorarme, pero se había quedado quieto ante mi acto.
Y luego, después de un rato, continuó caminando.
Yo ya había bajado mi guardia y en ningún momento
presentí algún mal en él, pero mi duda
seguía. ¿Porqué no contestaba? Así
nos pasamos un buen rato caminando del Centro de la Ciudad
de México hasta las afueras, donde descansaba el Templo
Jedi. Yo estaba realmente exhausto, lo que habíamos
hecho había sido sobrehumano, había sido algo
realmente cansado y entonces de ese modo me tiré al
piso a descansar. Y en ese corto instante escuché un
zumbido cerca de mi cabeza.
-
Nunca bajes la guardia Ki'Ke, no te entregues de esa manera
nunca a cualquiera. Puede ser un Bounty Hunter o un Sith.
Posiblemente solo un humilde ladrón como el que te
golpeó la cabeza, por eso nunca debes de bajar de ese
modo la guardia.
Incorporándome
de inmediato observé que había sacado su espada
láser e hice lo mismo. Pero entonces sabía que
Luas-Mun no era un Caballero Sith del Lado Oscuro, era un
Maestro Jedi del Lado Luminoso. Así que de inmediato
guardé mi espada láser y mi Maestro lo hizo
del mismo modo.
-
Maestro, ¿Porqué su nombre no aparece en la
enorme placa de Maestros Jedi acreditados a entrenar Padawans?
Un silencio invadió la parte frontal del Templo Jedi.
Luas-Mun se quedó pensando un buen rato, pero parecía
que no en la respuesta que me iba a dar. Estaba meditando
en otra cosa. Así de manera fortuita pasó otro
Maestro, su nombre era Sonlo-Ka Nam.
-Que
maravilla verte de nuevo en el Templo Luas-Mun.
-
Te lo agradezco Sonlo-Ka
-
Espero que te vaya mejor y que ya hayas superado lo sucedido.
-
Seguro que así ha sido.
Y esa breve plática hacía que mi intriga creciera
aún mas. Porque entonces algo había quedado
atrás, mi intriga sobre si Luas-Mun era un Caballero
Sith. Sabía ya que era en realidad un Maestro Jedi,
pero algo había en su misterioso pasado. No me iba
a poner a investigar, porque no era correcto, pero de algún
modo sabía que me enteraría de su pasado
-
Deja atrás cualquier pregunta joven Padawan. Porque
ya ha comenzado tu entrenamiento.
Continuará...
Por Jedi Padawan Ki’Ke.
|