El Viaje del Jedi
   
 
 
 
 
 
 
 
 
Un Ewok llamado Koggi
 
 

Ya habían pasado unos días de que se me había presentado Luas-Mun y estaba a punto de entrar a clases. Pero como era mi deber debía presentarme ante el Consejo Jedi de las afueras de la Ciudad de México. Así que estaba ya acercándome cuando ví que había un gran alboroto en la puerta de entrada.

- ¿Qué sucede aquí? - Pregunté a uno de mis compañeros.

- Creo que está el Maestro Yoda. Ya sabes.

- Que bien. Ojala pueda verlo, pero después, porque con este gentío va a ser imposible.

Y con eso me subí al tercer piso del edificio que alojaba a todos los que deseabamos conocer mas sobre la Fuerza. En mi camino escuché que dos compañeros hablaban sobre mi Maestro. Asi que intrigado sobre lo que decían escuché que Yoda estaba planeando hablar con distintos Maestros, y que entre ellos Luas-Mun sería el primero.

- ¿Y que tiene de malo que sea el primero? - Les pregunté a los dos.

- Ah, eres tu, el Padawan de Luas-Mun. Pues nos extraña, ya que no es un Maestro Acreditado. - Me respondió el mas alto.

- ¿Y eso que tiene? Yoda no solo habla con MAESTROS ACREDITADOS

- Pues si, tienes razón, pero es extraño, en 400 años no lo ha hecho. - Contestó el otro.

Y sin seguir la plática me metí a mi clase.
Pasaron las horas, y justo cuando faltaban unos dos minutos para el toque de la campana observaba que Luas-Mun esperaba en la puerta del salón. Asi que al terminar me fui a donde estaba. Como era su costumbre, no me volteaba a ver y se fue caminando insunuandome que lo siguiera. Asi estuvimos un buen rato, salimos del Consejo Jedi y caminamos todavia mas hasta tomar un pesero, y luego otro, y luego uno mas. Asi nos la pasamos un muy buen rato, y el, sin decir ni una sola palabra.

Despues de las cuatro de la tarde llegamos a Milpa Alta, una delegación al Sur de esta enorme Ciudad. Nos bajamos del Microbus y empezamos a caminar por los caminos de tierra. Hacia algo de calor y decidí quitarme la túnica, mi Maestro seguia caminando con ella puesta, se le notaba acalorado, pero preferia seguir con ella. Seguimos nuestro largo camino hasta que logré observar una pequeña casa al fondo del camino de tierra rodeado de pasto seco y ya crecido. Creo yo que eso volvia el ambiente mas caluroso de lo que ya era.

- ¿Nos dirigimos a esa pequeña casa Maestro?

- Asi es Ki'Ke, ahi encontraremos a alguien a quien estimo mucho

Y entonce seguimos hasta llegar a la pequeña casa, donde habia un sable de luz tirado en la entrada. De inmediato fui a recogerla sabiendo que aquel al que visitariamos era un Jedi. De pronto la espada laser voló hasta su dueño y este replico

- Bienvenido joven Ki'Ke
Ante mi asombro el que tomaba en sus manos aquella espada laser era un Ewok, si, casi no podia creer lo que veia. Los Ewoks a mi parecer eran seres que no entenderian el poder de la Fuerza

- Muchas veces los ojos engañan, joven Ki'Ke. Esto no es mas que un simple truco, No soy un Jedi. Y de pronto se escuchó una risa fuerte por parte de Luas-Mun, a este le siguió Koggi, como se llamaba este Ewok, y terminé uniendome a la risa de mi Maestro y aquel Ewok.

-Siempre traes un nuevo truco Koggi, hasta yo pensé que ya habias entrenado para Jedi.

Continuará...

Por Jedi Padawan Ki’Ke.

 
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Endor System Copyright (C) 2000-2002 "EL Viaje del Jedi..." Idea original de Enrique Figueroa Anaya.
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"... and in the time of greatest despair, there shall come a savior, and he shall be known as The Son of The Suns."
Journal of the Whills, 3:127