Ahi
estaba Luas-Mun, pensando un buen rato en la sala del pequeño
espacio del Ewok Koggi.
-Debemos
irnos Ki'Ke - Se levantó diciendo mi Maestro.
Koggi
viendo que el joven Maestro Jedi se levantaba de inmediato
se incorporó y fue a acompañarnos a la salida.
-Debes
cuidarte mucho Luas-Mun, recuerda que lo que pasó es
ya cosa olvidada y mala suerte que no volverá a suceder
- decia el pequeño Ewok.
Asintiendo
con la cabeza y una mirada perdida hicimos una vez mas nuestro
camino al Templo Jedi. Una vez mas ese silencio característico
de la compañia de mi Maestro invadia el ambiente. Seguíamos
caminando ahora por la noche, que lamentablemente como todos
sabemos no puede ser estrellada en esta ciudad. Seguimos caminando
sin decir ni una palabra cuando correspondió a él
romper el silencio al decirme lo siguiente:
-Debes
avisar en tu casa que vendrás conmigo joven Padawan.
Sorprendido
por la noticia le contesté que no sabía como
tomarían esto mis tíos, pues debo decirles que
yo vivía por San Jerónimo en la casa de mis
tíos, pues mis padres perdieron la vida en un accidente.
Sin duda un duro golpe para mi a mis escasos 6 años,
cuando ya formaba parte de mi entrenamiento Jedi.
-No
se si mis tíos me dejen Maestro. - Contesté
a Luas-Mun.
Y
volteando a verme con una sonrisa me dijo.
-Dura
vida has tenido Ki'Ke, pero creeme cuando te digo que tienes
que venir conmigo a esta misión.
-Lo
se Maestro, se que estas cosas se mantienen muy bien en secreto,
y agradezco su confianza en mi. - Le contesté
Seguimos
caminando un muy buen tramo, cosa que ya se me hacia casual
con el. Y en un tramo nos paramos, Luas-Mun se hincó.
Yo andaba algo intrigado sobre el porque de aquello, nos tomo
unos diez minutos, yo guardaba silencio respetuosamente y
entonces se volvió a incorporar.
-Hace
mucho tiempo joven Padawan fuí engañado por
la persona de quien menos lo esperaba. - Me dijo.
-Lo
siento señor.
-Si,
yo tambien lo sentí, sentí haber sido engañado
por aquella persona a quien le tuve tanto afecto. Es por eso
que decidí salirme como Maestro Jedi del Consejo Jedi
de esta Ciudad. Me fuí lejos Ki'Ke, me fuí lejos
de éste planeta, de ésta galaxia, de todo ésto.
Fue un duro golpe. - Dijo un Luas-Mun pensativo.
-Señor,
¿puedo preguntarle sobre esta misión?
Asintiendo
con la cabeza proseguimos nuestro camino.
-Señor,
¿alguien mas sabe de esta mision? - Le pregunté.
-Espero
que no sea asi joven Padawan, nuestras vidas pueden correr
peligro si algo se sabe sobre ésto. Por eso no des
detalles a tus tíos sobre la misión, diles que
irás a Coruscant conmigo, pero no les menciones sobre
una misión secreta. Eso puede peligrar todo.
-No
mencionaré nanda Maestro. - Contesté conciente
de lo que nos esperaría.
-Deberemos
ir allá con los sentidos bien afinados.
Ellos pueden saber de nosotros ya. - Dijo mi Maestro.
-¿Ellos?
-Espero
no tener que mostrarte quienes. - Advirtió Luas-Mun.
Parecía que si nos encontraríamos con algunos
Sith, yo también esperaba no encontrarme con ellos.
Continuará...
Por Jedi Padawan Ki’Ke.
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