Estábamos
en la nave, las filas de cada lado eran de tres asientos,
por lo que se podrán imaginar que no era una nave muy
grande. A mi me tocó el asiento junto a la ventana,
Luas-Mun estaba sentado junto a mi y del lado del pasillo
se sentó un Wookie.
De algún modo el ruido de la sala de espera se apagó
totalmente al entrar la nave, todo era silencio, todos nos
sentamos sin hacer el menor ruido. Yo estaba tranquilo y estaba
dispuesto a disfrutar el viaje. La nave despegó.
-Voltea
a la ventana Ki'ke. - Dijo mi Maestro
-Voltea y ve como estás dejando todo lo negativo, no
debes de llevar nada de eso. En éste viaje aprenderás
mucho mi joven Padawan. - Terminó de decirme.
Era
cierto, muchas cosas negativas tenía que dejar, y es
que recuerdo cómo hace tiempo pasó algo que
casi me alejó de la Academia Jedi. Era un suceso que
no me gustaba recordar, sin embargo recuerdo que pasó
y que pudo significar terminar mi entrenamiento Jedi.
-Todo
sucedió hace mucho tiempo Maestro. - Le dije a Luas-Mun
quien ya sabía de que le hablaba.
-Fue
cuando quedé con alguien en ayudarle, pues le debía
un favor, recuerdo que le prometí por todos lados que
no le fallaría, que no dejaría que nada me distrajera
de aquel favor. Llegó ese día y las cosas se
complicaron, fue un Viernes en el que todo me salió
mal, un Viernes en el que me fuí de la escuela mas
tarde que lo de costumbre, y no llegué a cumplir mi
promesa. Las cosas dieron de tan mala manera que terminé
teniendo problemas con esa persona Maestro, me siento mal
pues siempre que me lo encuentro recuerdo aquella promesa
que no le cumplí Maestro, el me perdonó, pero
la culpa quedó en mi. En ese momento dije que no debía
de seguir con mi entrenamiento, porque si nadie confiaba en
mi no valía el esfuerzo por se Jedi. - Le dije a Luas-Mun.
-Esa
actitud mi joven Jedi, esa actitud se quedará en éste
planeta, y todo eso que me cuentas lo olvidarás, pues
nada de eso te servirá, debes de enfrentar todo Ki'ke,
no dejes nada a medias, y si crees que no debes de enfrentarlo
ignóralo, pero no dejes que te haga daño. No
dejes que ese miedo te persiga, no dejes que algo te haga
caer, pues nada puede hacernos caer mas que nosotros mismos.
Si nos rendímos en algo es que no tenemos la fortaleza,
madurez y demás para poder enfrentar algo. Entonces
seremos humillados, pero sólo porque nosotros lo quisimos.
No te dejes vencer joven Padawan. - Dijo mi Maestro.
En
ese momento no dudé de las palabras de Luas-Mun, lo
admiraba a cada rato más y me sentía contento
de ir a Coruscant en su compañía.
-¡Groaoooowr!
- Dijo el Wookie sentado junto a Luas-Mun.
-Así
es amigo, soy el Maestro Luas-Mun, y éste joven que
me acompaña es Ki'ke. Nos dirigimos a Coruscant amigo.
- Contestó mi Maestro.
-Groar,
woarr Sorjoaca. - Gruñó el Wookie.
-Mucho
gusto Sorjoaca. - Volvió a responder mi Maestro.
-Parece
que Sorjoaca conoce muy bien Coruscant Ki'ke. - Dijo Luas-Mun.
-¿Se
nos unirá Maestro? - Le pregunté.
-Apenas
lo conozco Ki'ke. - Con una sonrisa me contestó Luas-Mun.
Continuará...
Por Jedi Padawan Ki’Ke.
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