¿Bienvenidos?
 
 

Así mientras pensaba en lo que me había dicho Sorjoaca, los soldados empezaron a marchar frente a un gran edificio. Mas bien parecía una fortaleza militar, en una de las ventanas había un balcón en el que salieron unos soldados acompañando a otro humanoide azul. Pero éste iba con traje negro y muchas insignias, parecía que era un militar prominente en Kadhar.

-Sean bienvenidos a Kadhar todos ustedes. A continuación veremos un desfile militar ante la presencia del Emperador Hawrn III.- decía en un micrófono el uniformado de negro.

Todos los presos entonces empezaron a gritar, estaban molestos y confundidos por el mensaje. ¿A qué se refería con el desfile militar? ¿Nos trajeron desde muy lejos a verlo? Pero antes de que pensara en alguna respuesta todos los presos empezaron a sentir dolor, inclusive Sorjoaca y Kroarrth empezaron a caerse al piso con dolor.

-Ki’Ke tírate al suelo- decía mi Maestro.

Sin pensar lo hice y por unos cuantos minutos el dolor de los demás empezó a continuar hasta que parecía que aquello había acabado.

-¿Qué sucedió Maestro?-

-Parece que estos brazaletes que nos colocaron al momento de esposarnos produce una especie de dolor en todos, menos en nosotros los humanos.- contestó Luas-Mun.

Ahora entendía por qué me pidió que me tirara, así no sospecharían de nosotros alguno de los guardias.

-Espero que ésta medida les muestre a todos ustedes que no hay manera de no cumplir con lo que les pidamos- volvía a decir el militar en el balcón.

-Un horrible ruido producen esas cosas Luas.- decía ya en pie Sorjoaca.

-No lo dudo amigo. Y parece que son difíciles de quitar- contestaba mi Maestro.

En aquel momento salía un hombre con el mismo uniforme negro, pero con mayor número de insignias y su gorra militar. Sin duda aquel era el Emperador Hawrn III, al que posteriormente anunciaron en los altavoces. Los soldados que estaban frente al edificio lo saludaron y de pronto el desfile dio comienzo.

-Esos sinvergüenzas quieren asombrarnos con su ejército. Pero cuando Atichigukkk y yo regresemos a Kkkeller conocerán el precio de sus crímenes.- decía enojado Kroarrth.

-¿De qué hablas Kroarrth?- preguntaba Sorjoaca.

-Está hecho amigo, el Jefe Aticuk preparaba antes de mi viaje a Coruscant a muchos de nuestros soldados para venir en cuanto llegáramos a Kashyyyk- contestaba con la mirada fija en el desfile militar.

Luas-Mun estaba pendiente de lo que decían los dos Wookies, yo sabía que si esto sucedía la misión secreta que nos encargó Koggi podría dejar de serlo y empezar a tomar las magnitudes de una enorme guerra. Pero en este momento el semblante de mi Maestro cambió al ver en el balcón junto al Emperador a un hombre en túnica oscura. Algo le decía a Hawrn III.

-Ese es el Sith joven Padawan.- en voz baja me dijo- y es aquí dónde comienza tu misión.

-¿Mi misión Maestro?- pregunté intrigadísimo.

-Sí Ki’Ke, debes acompañar a Sorjoaca a ir por su familia, así como hacer que Kroarrth los acompañe para que busquen juntos al hijo de Aticuk. No lo pierdas de vista Ki’Ke, la misión depende de eso.- decía.

-¿Y usted Maestro?- pregunté.

-Yo tengo que ir tras el Sith y averiguar bien qué es lo que se propone.- y luego con tono serio y viéndome a los ojos fijamente volvió a decir –pero tu parte es crucial Ki’Ke, si el pueblo de Kkkeller se propone lo que dice Kroarrth, esta misión secreta dejará de serlo y la República puede vivir un conflicto enorme. Es por eso que deberás acompañar a Kroarrth y junto con Sorjoaca persuadir al Jefe Aticuk de esa decisión.-

-¿Después de encontrar a la familia de Sorjoaca y al hijo de Aticuk dónde nos veremos Maestro?- pregunté.

-No nos veremos, tu te irás a Kashyyyk y debes cumplir mi orden joven Padawan- dijo esta vez con la mirada en el Sith de nueva cuenta.- También debes informarle a Koggi lo que está sucediendo y dónde estoy. El sabrá que decisión tomar.-

Así antes de irse me dio un dispositivo para disfraz holográfico, con éste Sorjoaca dejaría de llamar la atención. Kroarrth traía dos más, uno para él y otro para Aticuk. Ya nos las ingeniaríamos con la familia de Sorjoaca, me dijo Luas-Mun sin que yo entendiera a qué se refería con disfraces holográficos..

-Recuerda Ki’Ke, no regreses por mí, pues debes convencer a Aticuk de pensar su decisión.
Yo sabré idear una manera de regresar a Coruscant. Por lo pronto que la fuerza te acompañe..., siempre.- y en medio del desfile se fue escabullendo, sólo pude ver a lo lejos entre toda la gente, que con su sable luz se quitaba el brazalete.

Continuará...

Por Jedi Padawan Ki’Ke.

 
Copyright & TM: Lucasfilm Ltd. Todos los nombres relacionados con Star Wars son Marca Registrada y propiedad de George Lucas y Lucas Film Ltd.
Endor System Copyright (C) 2000-2002 "EL Viaje del Jedi..." Idea original de Enrique Figueroa Anaya.
Prohibida la reproducción total o parcial sin el consentimiento por escrito del autor.
starwars@endorsystem.com
 
 
 
 
"... and in the time of greatest despair, there shall come a savior, and he shall be known as The Son of The Suns."
Journal of the Whills, 3:127