Una misión sin Luas-Mun
 
 

-Luces pensativo chico- decía Sorjoaca.

Y es que aquel hombre, mi Maestro, al que con poco tiempo conocí era ya una persona que tenía todo mi respeto y admiración. No puedo negar que cuando lo veía irse pensé que me haría falta, que lo extrañaría.

-Sorjoaca, Luas ha decidido continuar con el encargo que nos dieron en Coruscant. Tú y yo debemos ir por tu familia y evitar que Kkkeller provoque un conflicto de enormes proporciones.- dije sin evitar pensar lo complicado que se volvería todo.

-Kroarrth, podemos ayudarte a encontrar a Atichigukkk. Pero debemos ir antes por la familia de mi amigo Wookie.-

-Advierto que no será fácil muchacho.- dijo Kroarrth.

Así de inmediato y a escondidas le mostré mi sable láser. Después con el nos quitamos los brazaletes.

-Ah, vaya, vaya. No creí que Coruscant estuviera enterado de todo.-

-No, no del todo. Pero éste no es el mejor lugar para platicar de ello. ¿Nos ayudarás?- le pregunté.

-Claro, un Jedi siempre es muy útil- y con una sonrisa continuó –Si nos vamos entre los presos podremos cambiar nuestra imagen Sorjoaca y yo. Por lo pronto ya no se nota tu disfraz muchacho.-

Y es que las marcas de aquellas hierbas ya se habían desvanecido.

-No importa, será mejor que vayas con tu apariencia chico- dijo Sorjoaca.

Pero antes de comenzar con nuestra huída el sonido de unas máquinas enormes nos detuvo. Veíamos que en el desfile estaban pasando unos enormes tanques de guerra. Sorjoaca y mi Maestro tenían razón, una gran guerra se propone la gente de Kadhar. Después de esa pausa ambos Wookies cambiaron a dos humanos comunes y corrientes. Así fue que logré comprender cómo aquella vez Koggi había sido para mí el Ewok Jedi.
“Jajaja, sin duda me dejé engañar” pensé.

-Oye muchacho, si golpeo a aquel guardia, y cómo todo mundo está viendo el desfile, podrás hacerte de su uniforme y pasar junto con nosotros cómo guardia.- comentó Sorjoaca.
Así poco a poco nos acercamos y con un fuerte golpe de mi amigo Wookie cayo el pobre hombre y pronto me puse su uniforme, tenía que ser sumamente discreto, no quería que me descubrieran y así defraudar a mi Maestro.

Ya con el uniforme puesto comenzamos a alejarnos de los presos que seguían viendo el desfile militar.

-¿A dónde van guardias?- preguntó uno de los vigilantes.

Yo con firmeza mentí que nos habían mandado a vigilar la zona en la que estaban mujeres y niños que ya habían llegado en días anteriores.

-Hablan de las Prisiones Subterráneas. ¿Están seguros de que alguien les mandó?- y afirmando ya los tres, continuó diciéndonos -Vengan, tengo que confirmarlo desde la cabina, ya saben es parte del protocolo-

Así fuimos siguiendo a éste hombre azul que nos llevó a su cabina, dónde de inmediato se apresuró a checar nuestra mentira. Por suerte Kroarrth pudo soltarle un buen golpe antes de que nos descubriera. En eso, Sorjoaca me dijo que podía checar en las computadoras la localización de las Prisiones Subterráneas. Cual iba a ser mi sorpresa al descubrir que éstas eran llamadas así porque estaban todavía mas profundas que la misma ciudad.

-Aquí marcan unos ríos y una zona volcánica en el camino a las prisiones- decía Kroarrth.

-Esos malditos las tienen bien protegidos- decía molesto Sorjoaca por otro lado.

-No te preocupes amigo, no nos iremos sin tu familia- comenté.

Así estuvimos un rato más en aquella cabina para que Kroarrth localizara las demás prisiones, encontrando que en la superficie, a lo lejos de esta ciudad, estaban los demás presos como parte de un llamado “entrenamiento especial”. Nuestro camino ya tenía que empezar, pues no queríamos que otro guardia llegara a la cabina, así que empezamos a tomar rumbo al sur de la ciudad. En aquel lugar encontraríamos una fortaleza en la que se encuentra la entrada a las Prisiones Subterráneas. Era una misión sin Luas-Mun que estaba preparado a llevar lo mejor posible.

Continuará...

Por Jedi Padawan Ki’Ke.

 
Copyright & TM: Lucasfilm Ltd. Todos los nombres relacionados con Star Wars son Marca Registrada y propiedad de George Lucas y Lucas Film Ltd.
Endor System Copyright (C) 2000-2002 "EL Viaje del Jedi..." Idea original de Enrique Figueroa Anaya.
Prohibida la reproducción total o parcial sin el consentimiento por escrito del autor.
starwars@endorsystem.com
 
 
 
 
"... and in the time of greatest despair, there shall come a savior, and he shall be known as The Son of The Suns."
Journal of the Whills, 3:127