| Estaba
frente al transmisor, Sorjoaca me indicaba que la señal
podía salir ya. Tenía que hablar.
-Maestro
Jedi Koggi..., Maestro Jedi Koggi...- y estuve insistiendo
un buen momento para lograr comunicación con él,
la nave al no ser de la república no identificaba las
coordenadas 0/0/0 de Coruscant, sin embargo al luchar un buen
rato logré respuesta.
-Ki’Ke,
que bueno saber de ti. ¿Y Luas-Mun?- preguntó.
Así empezó la transmisión:
-La
historia es larga Maestro Jedi, nos encontramos transmitiendo
desde la órbita de un planeta de las Regiones Desconocidas,
el planeta se llama Khadar y no ha tenido nunca contacto con
la República, sin embargo parece que el Sith, al que
llaman Darth Luther lo ha encontrado para beneficiarse de
algo...- contesté interrumpido por Koggi.
-¿Darth
Luther dices?- preguntó pensativo.
-Así
es, Luas-Mun está en el rojo planeta averiguando qué
busca el Sith en éstas tierras.-
Sin embargo Koggi lucía muy pensativo, un silencio
le invadió, algo parecía que no le agradaba,
algo estaba fuera de lo que había imaginado.
-Usted
sabe quién es ése, ¿no es cierto?- preguntó
Atichigukkk tomando parte en la transmisión.
Koggi seguía pensativo, y entonces habló con
Atichigukkk:
-Antes
de seguir me da gusto que estés a salvo con el Padawan
Ki’Ke, tu padre ha venido a Coruscant para pedir respuesta.
La situación se pone peligrosa acá, no deben
saber, y tú sabes de esto Atichigukkk Si se genera
una guerra será desastroso en éstos momentos
de paz y seguridad en nuestros territorios.- contestó.
-No
me ha contestado la pregunta Maestro Jedi- mirándole
dijo el orgulloso Wookie.
-Ki’Ke,
Darth Luther es un viejo conocido de Luas-Mun y mío,
no regreses a Khadar. Yo me encargaré de recibirlos
en Coruscant inmediatamente.-
-Pero
Maestro Koggi, van varias naves hacia Coruscant, Alderaan
y Corellia para cometer actos terroristas y comenzar una guerra-
dije.
Koggi volvía a preocuparse, sabía que las cosas
eran graves y que él sólo no podría hacer
nada. En algún momento tendría que ceder e informar
al Consejo Jedi y al mismo Senado de la república.
-¿Traen
un ejercito grande? ¿Es un pueblo guerrero acaso?-
preguntó el Maestro Jedi.
-El
mas grande que haya visto en mi vida, y están concientes
de lo que quieren ir a hacer, será mejor ir preparando
una bienvenida.- intervino ahora Sorjoaca.
-Entonces
mejor será que vengan a Coruscant y me platiquen bien
las co...s...a......- y así terminó interrumpida
la transmisión. Sería difícil volver
a tener otra, pero parecía que Koggi no estaba meditando
bien los hechos y tomar una buena decisión.
Inmediatamente Atichigukkk y Kroarrth me reclamaron el poco
interés de Koggi por hacer algo, y no podía
negarles aquello, tristemente era la verdad. Koggi dijo que
regresara y ya, ahí acabaría mi misión.
¿Era eso lo que tenía que hacer? De hecho tenía
que persuadir a Atichigukkk de que no se fueran a guerra.
Confiaba en Kroarrth que luego de un rato meditó que
la guerra no era la solución. Él era vital y
le tenía confianza.
Acercándose poco a poco hacia mí, y entre las
discusiones entre la familia de Sorjoaca y los Wookies de
Kashyyyk, vino Sorjoaca que en voz baja comentó:
-Haz
lo que tu corazón diga Ki’Ke, sé que eres
un buen chico y la decisión que tomarás será
sabia. Ahora tú decides que hacemos, a dónde
te seguimos.-
Las palabras de Sorjoaca fueron un gran consejo, era aquello
lo que necesitaba, un buen consejo, como cuando Luas-Mun estaba
a mi lado, y me decía que era o no bueno seguir. Aconsejándome.
Y es que no quería regresar y dejar a ésta persona
que significaba para mí mucho sola en aquel planeta,
que cuando lo descubrieran, no dudaría que lo quisieran
matar.
-Esta
nave suelta una cápsula en la que pueden viajar tres
personas- dijo Sorjoaca.
Y la decisión ya era mía, aquí diría
que haríamos, que camino seguiríamos. Me detuve
un poco a pensar, y de pronto vi una imagen, algo que no me
había pasado nunca. Oía una voz, veía
un sable de luz rojo chocando con uno de color azul. Así
oí una frase: “Tu serás el siguiente...”
Las imágenes seguían pasando, había fuego,
era de noche y caía lluvia. Todo pasaba tan rápido,
empezé a agarrarme la cabeza, me estaba sintiendo mal,
Sorjoaca y Kroarrth ayudaron a sostenerme.
-¿Qué
sucede muchacho?- preguntó Kroarrth.
Me
senté un rato para meditar bien lo sucedido, pero no
acababa ahí, me sentía mareado, mal. Estaba
preocupado...
-Sorjoaca,
tú y yo regresaremos a Khadar- dije poniéndome
de pié pronto y diciéndole a Sorjoaca.
Ya
había decidido...
Continuará...
Por
Jedi Padawan Ki’Ke. |