|
Sorjoaca
y yo nos acomodamos en la cápsula, estábamos
listos para que la cerraran y soltaran sobre Khadar. Recordé
cuando mi Maestro le dijo a Koggi, antes de salir de su oficina
en Coruscant, que seríamos tres de nuevo. Y eso es
lo que íbamos a hacer, a ayudar a uno de los tres,
para seguir así y poder ayudarnos entre nosotros. Ya
había quedado con la familia de Sorjoaca, Kroarrth
y Atichigukkk de que ellos regresaran a Coruscant para hablar
con Koggi, que la parte de mi misión debía ser
en Khadar.
-Confía
en nosotros muchacho, informaremos con detalle al Maestro
Jedi Koggi sobre todo- prometió Kroarrth, y continuando
en voz baja siguió –Persuadiré al Jefe
Wookie de su decisión, tu tienes mucha razón,
la guerra no es la solución ideal. Te prometo no fallar.-
Sorjoaca así mostrándome que la palabra de un
Wookie siempre se cumple dio la señal de cerrar la
cápsula, estábamos listos para ser aventados,
literalmente, hacia Khadar. 3, 2, 1 y 0, así comenzó
nuestro viaje de regreso al planeta rojo. En realidad era
rápido, pues nos mantuvimos en la órbita del
planeta para no alejarnos de él. Mientras viajábamos
vimos cómo la nave daba comienzo a su travesía
para así entrar a velocidad luz.
-Eres
inteligente y fiel a tu Maestro, veremos cómo nos las
ingeniamos para ayudarle- dijo mi amigo.
-Eso
no me preocupa, sé que lo encontraremos. Será
fácil, porque así lo quiere el Sith. Lo que
me preocupa es Darth Luther. Vi imágenes, oí
sonidos y voces amigo. Sin duda vi algo del futuro.- confesé.
Sin
embargo había aprendido del Maestro Yoda algo muy importante,
el futuro nunca es estable, siempre cambiará, pues
nuestro destino no está firmado, nosotros lo vamos
formando, y muchas cosas pueden pasar. Yoda decía que
el futuro de un Jedi era todavía más difícil
de predecir.
-¿Luas-Mun
estará sufriendo?- preguntó.
-No
creo amigo, pero seguramente esta o estará luchando
con Darth Luther en algún momento. Y por eso iremos
a ayudarle-
Muchas
cosas y preguntas tenía en la cabeza, viejos cuestionamientos
surgieron. ¿Acaso algo del misterioso pasado de mi
Maestro tenía que ver con éste Sith? ¿Las
imágenes de los Jedi en el cuadro de la oficina de
Koggi estaban relacionados también?
La cápsula poco a poco iba bajando, ya de pronto entramos
a la atmósfera del planeta, estábamos cerca
de nuestro destino.
-Fue
bueno indicar a la computadora dónde queríamos
llegar, ¿estas seguro de que estará en la ciudad
abandonada?- preguntó Sorjoaca.
Yo
le había dicho a Kroarrth que nos mandara acá,
la razón era que éste lugar era dónde
había edificios como el que vi, debía estar
Luas-Mun por aquí.
Bajamos, bajamos y así paramos súbitamente en
la superficie del planeta, estábamos de regreso en
el planeta rojo. Bajamos los dos y comenzamos nuestro camino,
la cápsula nos había dejado a metros de la ciudad
abandonada.
A
lo largo fuimos viendo de cerca las naves y varios cascos,
escudos y armaduras de guerreros que seguramente dieron su
vida por éste lugar ya destruido. ¿Cuál
era la historia de éste sitio? ¿Por qué
estaba así de destrozado? Era mucho escombro, nunca
había visto algo así, parecía que ya
llevaba muchos años así.
-Alguien
nos observa chico, mantén los ojos abiertos.-
Sin
contestar empezé a sentir lo mismo, voltee a ver si
observaba algo. No pude averiguarlo, pero nuestro presentimiento
seguía mientras íbamos entrando a la ciudad.
De pronto 5 hombres nos atacaron por la espalda. Sin embargo
Sorjoaca se quitó a tres y yo rápidamente alejé
a los otros dos empuñando mi espada láser.
-No
nos hagan daño, sólo queríamos ver si
eran soldados- dijo uno de los atacantes, Kadherianos por
el color de piel supuse, y continuó –Nunca habíamos
visto un arma como la suya, ni a un hombre como éste-
dijo señalando al Wookie.
Por las vestiduras rotas dudé si eran Kadherianos,
posiblemente eran habitantes de lo que había sido ésta
ciudad.
-Nos
gustaba hace tiempo recibir a los extraños, pero ahora
ya nadie viene. Yagad ha sido destruida y abandonada.-
-¿Así
se llama ésta ciudad? ¿Viven aquí?- les
cuestioné.
-Vivíamos,
y sí, así se llama. No es la mejor bienvenida
pero somos los únicos cinco sobrevivientes de la guerra
contra los Jacones.- contestó.
¿Jacones?
Y al preguntarlo me dijeron que eran los que ahora se denominan
Kadherianos, adoptando el nombre del planeta.
-Síganme, iremos a un lugar dónde nos puedan
platicar- dijo otro de los hombres, éste con un traje
también roto y sucio, sólo que con insignias
de haber sido militar.
Continuará...
Por
Jedi Padawan Ki’Ke. |