| La
lluvia tomaba fuerza poco a poco, pero mi camino a través
de las calles de Yagad no se veía afectado, ahora tenía
que regresar a la plaza, al lugar dónde nos habíamos
puesto de acuerdo en volver. Apurado y casi corriendo llegué
al punto de encuentro, no había nadie, o por lo menos
nadie en ese momento.
-Chico, qué bueno verte.- dijo Sorjoaca debajo de una
columna que le servía como techo ante la lluvia que
arreciaba con fuerza.
-Lo
mismo digo amigo. ¿Y Enzac? ¿No ha llegado?-
pregunté.
La respuesta de Sorjoaca fue negativa, estaba preocupado,
esperaba que no fuera él la víctima que creí
ver en mi cabeza. Me puse junto a mi amigo y juntos nos protegimos
de la lluvia, Enzac no regresaba. Pasaban los minutos y a
lo lejos vimos un grupo de personas que se acercaban a la
plaza. De inmediato fui hacia ellos, siempre con mi espada
láser preparada.
-Qué
bueno encontrarlo joven- dijo un Antac preocupado. Era él
y un numeroso grupo de personas, todos ellos armados. No formalmente
un ejército, pero si un numeroso grupo de personas
armadas.
Al preguntarle el motivo de aquello, Antac interrumpió
y me dijo que lo disculpara, pero que Enzac debía unirse
con ellos. Era hora de huir, pues soldados Kadherianos habían
llegado y estaban decididos a acabar con los poco sobrevivientes.
-La
situación es crítica, y creemos que en poco
tiempo Kadhar empezará a destruirse poco a poco.- y
con esas palabras me pidió le dijera dónde estaba
su hijo.
Volteando a ver a Sorjoaca le contesté que estábamos
esperándolo, que nos habíamos quedado de ver
en la plaza, pero no llegaba aún. Antac sin desesperarse
nos dijo que esperaría con nosotros, pero mandó
algunos hombres a buscar a su hijo, repitió que seguramente
los Kadherianos ya estaban dentro de la ciudad listos para
acabar con los que quedaban. Querían evitar un conflicto
antes de partir, pues estaban seguros de que de encontrarse
con los Kadherianos, tenían pocas posibilidades de
salir victoriosos e inclusive vivos.
-Ayudaré
a que la búsqueda sea rápida, Sorjoaca, quédate
con Antac y los demás hombres, Enzac estará
acá pronto. De eso me encargaré.- y comencé
a caminar nuevamente entre la fuerte lluvia.
Iba acompañado por 5 o 6 hombres que armados tenían
las órdenes de encontrar a Enzac, uno de ellos me dijo
que esperaban que no hubiese caído en manos enemigas.
Y esperaba lo mismo, así como esperaba también
que no fuera él a quien creí ver en imágenes
antes de que la lluvia cayera. El camino seguía y nos
separábamos de vez en cuando, pues la lluvia no nos
dejaba ver muy a lo lejos, y además no serviría
perdernos cuando nosotros estábamos buscando a alguien.
-¡Oigan!
Creo que veo algo a lo lejos...- me dijo uno de los hombres.
Así que decidimos tomar aquel rumbo y poco a poco vimos
que era alguien que estaba tirado en el piso. ¡Qué
horror! Era Enzac y estaba lastimado.
-Señor
siento no haber podido ser de mucha utilidad...- dijo Enzac
adolorido. Su herida era a un costado del cuerpo, parecía
que había cicatrizado..., cómo si fuera una
especie de ataque con espada láser.
-Fue
un hombre con una espada de luz, me pidió... que lo...
llevara a usted..., me negué... y me atacó...-
dijo cada vez con más dolor Enzac.
-No
hables más Enzac, te llevaremos con tu padre.- y entonces
di instrucciones a los hombres con los que venía, que
se lo llevasen de inmediato, con mucho cuidado. La herida
que le habían hecho no era de muchísima gravedad,
pero tenían que llevárselo pronto.
-Agradezco
no hayas revelado mi posición, pero ahora debo buscarlo.-
y dándole la mano me retiré, antes viendo que
partieran los hombres sin ninguna dificultad.
Sin duda su atacante había sido Darth Luther, estaba
cerca y podía sentir que nuestro encuentro cada vez
se acercaba más. Sin embargo me ponía a pensar
sobre el paradero de mi Maestro, pues si el Sith estaba aquí
entonces mi Maestro debía estarlo. Al menos que...
No eso no era lógico, pues la lluvia estaba cayendo
tal y como la vi en mis imágenes, además Antac
me dijo que pronto empezaría a morir el planeta. Todo
iba uniéndose, mi encuentro se acercaba. Pero no sentía
miedo. Seguía caminando entre la lluvia...
Continuará...
Por
Jedi Padawan Ki’Ke. |